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REALIDADES ENERGÉTICAS ÚNICAS Y LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

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 “The grass is always greener on the other side of the fence” -Dicho popular

 

A partir de mediados del siglo XX, las nociones o dogmas sobre el mundo han ido cambiando con mayor velocidad que en los años y siglos anteriores, debido entre otras causas, a la mayor facilidad con que fluye la información y al hecho de que no son únicamente algunas personas o medios los que poseen, o bueno dicen poseer, la verdad absoluta; este fenómeno se presenta a la par con intervalos de consolidación y confrontación entre distintos bloques de hecho o de facto que influyen en la configuración política y de alianzas en el planeta tierra.

Aún cuando es sabido que el proceso evolutivo es continuo y la realidad cambiante, el discurso político y algunos medios en el siglo XXI cada vez son más propensos a proponer la existencia imaginaria de una realidad única que aplica o debería aplicar, si no a todos sí a la mayoría de los países, o bueno mejor dicho, explícita o implícitamente se esfuerzan por vender dicha idea; no sólo mediante la segmentación que por distintos intereses -Propaganda aparte- agrupa a los “buenos”, los “malos”, los “ejemplos a seguir” y las “víctimas”, etcétera, sino también haciendo referencia al sector energético y al medio ambiente.

El problema que presento en este artículo es el que origina una percepción errónea al utilizar a la ligera los términos Comunidad “Internacional”, el “mundo” o el famoso “West” y “Países o ideas occidentales” pretendiendo muchas veces englobar a todo el planeta (+/- 200 países) en supuestos aforismos.

Sin embargo, debo mencionar que sí existen casos en que el uso de términos como la Comunidad Internacional se refiere por lo menos a la mitad más uno de todos los países del mundo, como la reciente votación ante la ONU en contra del largo bloqueo estadounidense contra Cuba, digo no porque resuelva o vaya a resolver algo, con todo respeto.

Creo que es de suma importancia entender algunas razones del porqué es común escuchar estos términos, especialmente en los años recientes que existe una confrontación más evidente y pública entre Estados Unidos secundado por Europa, Australia, Canadá y dos o tres países más que rivalizan con un bloque liderado por China y Rusia principalmente, tal vez por mantener o imponer control, una hegemonía comercial, bélica, tecnológica, energética, etc. Aunque algunos creamos o no que el comercio y la energía son temas independientes que no se ven afectados por la geopolítica o política misma ni por intereses particulares e incluso regionales.

Siendo así, tenemos que en la actualidad cada uno de estos “bandos” tienen algo en común, usan los términos Comunidad Internacional, West o Western countries/ideas para referirse a una minoría de países; por lo que no es raro que utilicen estos -términos- cuando compiten o debaten sobre quiénes investigan y determinaron la verdad, aplican las leyes y principios asimétricamente, imponen sanciones unilaterales, caen en dicotomías o double standards en sus discursos, olvidan la historia, violan tratados internacionales, se victimizan no sólo por ciberataques, bloquean países, interfieren en naciones extranjeras, censuran medios de comunicación o para el caso que nos ocupa, supuestamente dictan o marcan las “tendencias” energéticas que invariablemente todo mundo debería seguir al pie de la letra, como en su momento mencioné algunos ejemplos en este artículo, ah y no puedo dejar de mencionar uno de mis favoritos: Son juez, jurado y parte.

La forma

Gramaticalmente no es lo mismo decir: Las naciones/ideas occidentales (¿Todas?) que algunas naciones/ideas occidentales, ni tampoco la comunidad internacional (¿Toda?) que algunos integrantes de la comunidad internacional, incluso Western Countries que some Western countries o The International community que Some members of the International Community, etcétera.

Ejemplos del uso de estos términos aquí, aquí, aquí, aquí y aquí aunque existen miles más disponibles públicamente.

En México es común leer: las empresas (¿Todas?), los mexicanos (¿Todos?), la solucion (¿Única?) en lugar de algunos mexicanos, algunas empresas o una de las soluciones, etc. No entraré a detalle en otras palabras muy bien escogidas que también se utilizan frecuentemente en textos o comentarios.

El fondo

Entrando más en la materia que nos ocupa, esto es el sector energético, podemos constatar que este fenómeno de hablar sobre aquello que muchas veces erróneamente se llama o presume como “Comunidad Internacional” no lo es y para entenderlo podríamos preguntarnos:

Pero, ¿A quiénes se refieren?

¿A los +/- 200 países que existen en el mundo? ¿Al 50% + 1 de los países del mundo? ¿Al 50% + 1 de la población mundial? ¿A los países cuya población contribuye menos al calentamiento global? ¿Los que menos han contribuido históricamente a la crisis ambiental en que vivimos hoy en día? ¿A los que ya no utilizan carbón en sus procesos de generación de electricidad? ¿Los que producen menos GHG? ¿Los que más contribuyen a la deforestación? ¿Los que tienen “derecho” o no de emitir dinero por trillones a discreción? ¿Los que más contribuyen directa e indirectamente con el calentamiento global? Etcétera.

Con todo respeto, creo que el siguiente mapa ejemplifica la idea que algunos tienen sobre quiénes conforman la “Comunidad Internacional” -incluso he llegado a leer/escuchar que los llaman Influencers- y que frecuentemente es propuesta por diversos medios de comunicación, políticos y otros individuos o grupos alrededor del mundo.

 

Lo anterior toma relevancia si consideramos que uno de los argumentos, o bueno, diría yo pseudoargumentos -Por contar historias incompletas- más socorridos en el sector energético mexicano es: “Miren allá están haciendo esto o aquello, México debería hacer lo mismo sin dudarlo”, asumiendo tácitamente que nuestra realidad e historia es la misma que algunos otros pocos países e incluso suponiendo que todas las naciones o empresas deberían seguir los mismos racionales, etc, pero eso sí, -en- México no debería hacer todo igual, sino algunas “cosas” aisladas únicamente <- ¿Sólo las que más convienen o refuerzan mi discurso?

Ahora bien, siguiendo con la idea, este tipo de racionales sobre copiar y pegar, pero no todo, al menos en mi país suelen ir de la mano con el uso de la frase tendencia internacional que se ha popularizado mucho en los silogismos utilizados por algunos en los últimos años, pero a mi parecer continuamos encontrando el mismo defecto en la deducción: ¿A quiénes nos referimos en la premisa mayor o universal de nuestro silogismo? ¿Se trata realmente de una afirmación universal o general? o ¿Se trata de la supuesta universalidad de una comunidad internacional que comprende únicamente una pequeña parte de un universo? Tal vez los silogismos mal estructurados de origen, se convierten en falacias, como el típico de afirmar que existe una correlación “importante” entre las tecnologías de generación en la matriz energética de los países con la disminución de sus emisiones de CO2 per capita, los datos aquí y aquí.

Esto se puede ilustrar con otros silogismos o falacias frecuentemente utilizadas en México, como el muy socorrido retroceso, supuestas tendencias imaginarias, santidades o las afirmaciones provenientes de la grilla pura y dura como: antes sí y ahora no o viceversa; un ejemplo que me gusta mencionar es sobre el uso de carbón en las matrices energéticas o construcción de nuevas carboeléctricas y de la también imaginaria tendencia de disminución en la capacidad instalada de refinación alrededor del mundo, la información aquí.

Pero bueno, estas deducciones incorrectas que contrastan con la realidad propia de un país las podemos encontrar en cualquier lugar o región cuando se habla de supuestas soluciones mágicas y excluyentes entre sí o únicas, llámense esquemas de contratación, estructuras de financiamiento, tecnologías, infraestructura, proyectos de inversión, contratos, políticas energéticas, entre muchas más, al punto de casi casi pretender que hemos descubierto un “caminito” infalible de 5 o 10 pasos que es suficiente para “terminar” con un problema en cualquier parte del mundo. Es como los contratos, ¿Mejor adapto machotes en lugar de redactar un contrato?

En esta odisea de copiar y pegar incluso se llegan a confundir figuras, como lo sorpresivo que me resulta -al día de hoy- ver que algunas personas no terminan de entender la diferencia entre una NOC y una IOC.

Debido a lo anterior, tampoco es un secreto que han existido muchos experimentos fallidos de copiar, pegar o tropicalizar, directa o indirectamente “propuestos” algunas veces por las buenas y otras por las malas a ciertas naciones o empresas por -no siempre- algunos países terceros e instituciones, esto sin entrar a detalle en intervencionismos complejos más allá de los económicos, porque sería cuento de nunca acabar. Latinoamérica y África durante siglos, lamentablemente han sufrido muchos de estos “ensayos y propuestas”, incluso hasta el día de hoy.

Por último, me gustaría mencionar que no todos los países o empresas son iguales ni sus realidades y racionales tampoco, cada uno tiene su historia e intereses propios, es mejor evitar análisis simplistas ya que el presente o pasado, generalmente son el resultado de un proceso que involucra hechos y/o actos subsecuentes no propiamente comparables con otros y por último, no considero que se deba asumir que México, sus empresas públicas y las empresas privadas deban simplemente copiar y pegar lo que algunos aseguran es una verdad irrefutable. Por ello también creo que las soluciones energéticas –incluyendo las de seguridad y soberanía energética- brindan mejores resultados cuando se analizan caso por caso tomando en cuenta las particularidades propias de cada uno, previo a proponer o tomar una decisión; hasta donde tengo conocimiento, comparar peras con manzanas no es eficiente en realidad alguna.

 

Como siempre agradezco a quienes se toman el tiempo de leerme, escribir es un hobby que sigo disfrutando mucho.

Cualquier comentario estoy a sus apreciables órdenes en: rogelio@huastecaventures.com

*/ Rogelio Calderón es socio en la empresa de consultoría Huasteca Ventures y está especializado en temas energéticos e industriales, tiene más de 16 años de experiencia en Mexico y el extranjero, es abogado por la Universidad Anáhuac con diversos estudios en el ITAM, Tec de Monterrey así como en otras instituciones y cuenta con un MBA por la University of Texas at Austin.