miércoles, septiembre 22
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¿HAY SÓLO UNA CAUSA Y UNA SOLUCIÓN PARA LA DEPENDENCIA ENERGÉTICA DE MÉXICO?

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Segunda parte

 

Una de las más grandes fallas que he visto en la planeación energética de México a lo largo de los años, aparte de creer en soluciones mágicas y únicas, es que se confunde VPN con planeación estratégica, esto es, que sólo se consideran los valores tangibles de una solución como si se tratara de una empresa privada, aunque incluso estas valúan los intangibles, cuando todos sabemos que no es lo mismo planear para un país que hacerlo para una compañía. Se debe considerar y monetizar los intangibles, los costos de no contar con un insumo (contingencias y riesgos), etc como ya mencioné en la primera parte de esta columna.

 

En años pasados, se consideró tal vez por ideología o desconocimiento, que sólo existía un tipo de empresas o una tesis de inversión única aplicable a todas e incluso que hay que beneficiar más a unos que a otros sin tomar en cuenta el equilibrio, lo que nos ha llevado a que se crearan asimetrías importantes no sólo en la forma sino en el fondo de la planeación misma y en su aplicación, pero como toda estrategia o ley, estas se pueden y deben modificar con el paso del tiempo ante las ineficiencias en que resultaron.

 

Por cierto, recientemente se aprobó una reforma a ciertos artículos de la Ley de la Industria Eléctrica, que tiene componentes interesantes entre los cuales considero que uno de los más importantes es la facultad expresa de revisión que tendrá el Estado Mexicano a través de sus diferentes organismos, empresas y órganos, les comparto algunos comentarios que di en esta cápsula sobre el tema para la cadena televisiva RT en español. Nota: No hablé en ella sobre la propaganda irrisoria mexicana reciente de ley combustóleo u otras que circulan por ahí -as usual-, más adelante indicaré con datos porqué.

 

¿Importar o producir? Es mejor para ¿Quién(es)?

 

Desde hace unas 5 décadas, ciertos países se han empeñado en vender la idea de que importar es mejor y más barato que producir, cuando ellos mismos hacían o hacen lo contrario, para dar el contexto pongo el ejemplo de EUA sobre la refinación y producción de petróleo:

 

Los años 70s tuvieron muchos eventos importantes, pero para el caso que nos ocupa dos son de gran relevancia, las crisis del petróleo y la apertura de China al mundo iniciando con la incursión de EUA en la externalización de su producción en ese país, al principio bajo el esquema de maquila o uno muy similar.

 

A partir de la crisis petrolera de los 70s EUA impone barreras a las exportaciones de petróleo (incluso implementa el límite de velocidad en las carreteras) y comienza una fuerte campaña de subsidios o “apoyos” directos e indirectos a su industria energética interna, se restringen muchos principios bajo excepciones fundamentadas en temas de seguridad energética y nacional. Su industria de refinación no era incipiente pero tampoco cubría la mayoría de sus consumos. Nótese que dicha estrategia no cambió con alternancias en el gobierno.

 

Conforme su estrategia daba frutos, incrementaba su capacidad de refinación y se fue convirtiendo en un productor importante de refinados y petróleo, a la par de que en otros países del mundo promovía que la refinación no era negocio y casi casi que sólo ellos tenían el derecho “divino” de refinar porque eran muy eficientes, sin contar los subsidios directos e indirectos que recibían. La estrategia para promover esto, como todos lo sabemos, no fue ni es únicamente comercial amén de temas más complejos y geopolíticos como la Unconventional Warfare. Por unos 40 años, EUA mantuvo restricciones internas que le permitieron incrementar también su producción de petróleo y gas. La magia no existe, un resultado proviene de un proceso. Un ejemplo en contra de la ahora autosuficiencia americana es que ante la regionalización derivada de nuevos descubrimientos de gas natural en el mundo existen más fuentes de suministro, no sólo las de EUA y han tenido incluso problemas para firmar LTA para algunas plantas de exportación de LNG. La geografía también juega y seguirá jugando un papel importante.

 

En México llegué a escuchar justificaciones muy elaboradas pero incompletas para vender que nuestro país “debería” aprovechar la capacidad excedente de refinación en EUA casi sin pensarlo, un sinsentido por cierto.

 

Un punto de vista como productor

Considerando lo anterior, atendiendo a principios de mercados entenderemos que si un país comienza a ganar terreno en la producción de un bien, una de las amenazas más grandes (Diría Mr. Porter) es la entrada de nuevos competidores, porque al existir mayor cantidad de bienes disponibles en un mercado, disminuye el poder de los vendedores/suministradores actuales y corren el riesgo de que sus productos disminuyan de precio (es más complejo obviamente). Entre menos productores de insumos existan en el mercado (ej. Tecnología) es mejor, pero no para todos los actores del mercado. Un ejemplo concreto es que los refinadores de Corea del Sur ante el aumento de la producción interna de gasolinas en Vietnam (su cliente) tuvieron que voltear a ver a otros países para colocar sus excedentes, la nota aquí.

 

Un punto de vista como consumidor

El consumidor que no diversifica las fuentes de suministro como México, siendo que EUA o sus empresas (como dije anteriormente empresas privadas y país, se someten a decisiones políticas también) son los suministradores de gran parte del porcentaje de importaciones energéticas la cual ha ido creciendo desde hace años, nos deja en una situación opuesta a la anterior, el poder de los vendedores es preponderante que incluso les podría permitir utilizar temas energéticos (ej. amenazas) como moneda de cambio para obtener otras ventajas; los medios de producción al final del día están en otro país, por muchas cuestiones puede haber restricciones debido a la estrategia de los dueños de los activos o caprichos, como hemos visto muchas veces, siendo que el valor estratégico de contar con activos que permitan disminuir la dependencia de otros países crece, como el ejemplo de producir más gas internamente (ojalá Pemex retome el activo Lakach) o el de la Refinería de Dos Bocas, tema que en su momento analicé en términos generales, aquí.

 

Un punto de vista como prosumidor

México igual que EUA en su momento, son prosumidores y “padecen” de una dependencia o vulnerabilidad excesiva de fuentes externas, por tanto decidieron disminuir dicha dependencia por temas económicos y/o de seguridad nacional, en aras de acotar los riesgos asociados a disrupciones -creadas o fortuitas- en las cadenas de suministro que puedan resultar en volatilidad de los precios y control de los productos, etc. Planeación estratégica de largo plazo, que va cambiando con el devenir del tiempo por cierto.

 

Ahora bien, algunas propuestas propias que creo ayudarían a disminuir la dependencia energética de México y abonarían en la planeación son:

 

1.- Considerar que si bien la transición energética es algo que se debe llevar a cabo, como principio de evolución (pasamos del vapor a los combustibles líquidos, al plástico, a los reciclados, etc.) está no se debe planear como una competencia ni sin tomar en cuenta las realidades propias de cada país. Analizar la asimétrica, política y desigual implementación histórica del Acuerdo de París es interesante, para entender un poco más su naturaleza vale la pena empezar por leer el documento completo, aquí.

2.- La reducción de la huella de carbono debe ser planeada con base en los datos reales y no en alarmismos ni intereses de venta, considerando las actividades de México y la necesidad de contar con seguridad de suministro. No se olviden del CO2 importado y exportado. Evitar burbujas como le sucedió a España por ejemplo, la nota aquí.

3.- No dejarnos llevar por propaganda interna o externa sobre datos incompletos, especialmente sobre contaminación e impacto al medio ambiente, aquí podrán consultar el reporte 2020 de la UE sobre emisiones de CO2 de fuentes fósiles por país y sus correspondientes emisiones per cápita. Existen mucho más datos disponibles públicamente sobre deforestación, resultados, etc.

Ejemplo reciente es que Canadá, un país muy contaminante que produce 15+ toneladas de CO2 por persona por año, 4 veces más que México, indicó que es México al que se le debe presionar para que disminuya sus emisiones, la nota aquí. Nadie se escapa de la propaganda política.

4.- Entender que las matrices energéticas diversificadas, aún cuando incluyan combustibles fósiles por temas de baseload o capacidad de respuesta ante casos de emergencia (en Europa el frío reciente los superaron con carbón, gas y energía nuclear, uno de muchos artículos aquí) no significa que se vaya a preponderar una de otra; analizar bien soluciones de algunas tecnologías “novedosas” pero inmaduras considerando que irán evolucionando y existirán más -tecnologías- de generación limpia con el paso del tiempo, algunas tendrán éxito de largo plazo, otras no como sucede en el mundo de la innovación.

5.- Revisar los permisos de exploración geotérmica y otros similares que están con estatus de “guardado en el cajón” que representan la pérdida de oportunidad para otras empresas que si estarían interesadas en “utilizarlos” pero no podrían porque existen asignaciones previas, a menos de que quieran otro “caso” como el de la mina de titanio y el puerto en Punta Colonet. Promover todas las fuentes de generación renovable y limpia en la manera de lo posible.

6.- Revisar muchas de las resoluciones de los reguladores que restringen la libertad contractual de las personas o empresas, queriendo tal vez beneficiar más a algún esquema como el Mercado Eléctrico Mayorista que a otros, que no son pocas por cierto. Equilibrio.

7.- No confundir ser amigable con el medio ambiente con cortar árboles para instalar plantas de energía “limpia” como muchos países lo hacen, un ejemplo aquí. Hay que reforestar y regenerar el planeta también, resarcir los daños que le hemos causado y continuamos causándole.

8.- No prestar mucha atención a propaganda que desde los 70s se ha empeñado en vender que las empresas estatales son lo peor per se, u otras similares. Se debe entender el contexto y que efectivamente han existido malos manejos en muchas de ellas a nivel mundial, sin embargo puede que dichas empresas tengan su razón de ser. No confundir la valuación de una empresa o proyecto estatal con la valuación de una empresa o proyecto privado; sus variables son muy diferentes y hay que evitar caer en “análisis” incompletos como aquél del famoso 2% de viabilidad de la refinería de Dos Bocas.

9.- Poner mucha atención en los plazos legales que tiene el Estado o sus empresas para hacer valer sus derechos derivados de contratos con particulares, hacer una revisión de aquellos casos en que se “dejó” pasar dicho término o plazo, de igual forma establecer claramente los procedimientos para determinar los casos de fuerza mayor y caso fortuito (fundamental que revisen y ajusten para que exista un riesgo compartido, no que el Estado lo asuma en su mayoría), así también el tiempo de inactividad posterior al cuál se rescindirán los contratos, no se puede esperar para siempre como en todo el mundo sucede.

10.- Que los contratos sean lo más claros y explícitos posible, entre menos se deje a la interpretación creo que es mejor, recordando que no se trata únicamente de principios o leyes del ramo energético, sino de todos los principios del derecho y de las leyes supletorias, primarias o secundarias. No basta aprenderse las leyes derivadas de la reforma energética de 2013 para entender los actos jurídicos relacionados con el sector energético.

11.- No prestar mucho caso al ruido que se ha creado sobre la prohibición de las renovables o de proyectos privados en el sector energético y otros sinsentidos; es mejor analizarlos como lo que son: ruido. La propaganda del “retroceso” o los “atentados” para todo, también es entretenida por cierto. Los esquemas de generación aislada, distribuida, híbridos, swaps, PPAs bilaterales, suministro calificado, otorgamiento de permisos (con retrasos como ha sucedido siempre) entre muchos más continúan vigentes y espero así se queden, el que algunos esquemas no estén expresamente indicados en las leyes tampoco significa que no se puedan estructurar, etc. Todo cambio en la legislación afecta de manera diferente a empresas diferentes.

12.- Quitarse de la cabeza esa ideología de que únicamente cierto tipo de empresas pueden llevar a cabo proyectos u obras en el sector energético, a través del tiempo muchas empresas mexicanas también han adquirido gran experiencia en muchos de estos temas, pero seguir “creyendo” que únicamente deben/pueden ser subcontratistas o “maquiladoras” de otras más grandes o extranjeras, es un error garrafal y crea asimetrías innecesarias. Esta “ideología” se acentuó mucho a partir del año 2000.

13.- En las licitaciones que lance el gobierno, los términos y requisitos deben ser equilibrados, más de una vez hemos visto (desde hace décadas) que se establecen requisitos tan específicos de experiencia o capacidades que “pareciera” tienen nombre y apellido. Hay proyectos o servicios que deben ser integrales, pero no todos, como últimamente sí he visto con varios clientes a quienes asesoramos en la preparación de sus carpetas para que participen en licitaciones con empresas privadas, públicas y organismos estatales.

14.- Tener cuidado con la ideología cortoplacista de planear basándose principalmente en el costo “visible” en un momento determinado o simplemente considerar comparar tarifas.

15.- Estar conscientes de los datos asimétricos, ver el panorama completo, en el mundo hay +/- 200 países muy diferentes, no sólo 35. La información es muy útil para evitar descalabros, pero no solo la que me “conviene” sino también la “otra”, en todo existen pros y contras. La incertidumbre más allá de la propaganda, existe en todas las situaciones y negocios del mundo, igual que el riesgo y su retorno.

16.- Recordar que los datos duros sin un punto de referencia, sin conocer de dónde provienen o porqué resultó así sin referencia comparativa, nos dicen casi nada pero sirven para hacer ruido, muchas veces proveniente incluso de partidos políticos de facto. Objetividad sin proselitismo.

17.- Tampoco se trata de pelearse entre/con empresas mexicanas y extranjeras, simplemente recibir el mismo trato con las diferencias propias de cada una, aunque como hemos visto en la historia de México han existido abusos o corrupción por parte de varias de ellas y dirían por ahí, a veces pagan justos por pecadores, pero démosle oportunidad de ser escuchados y no júzguenos antes de saber. Esto me hace recordar una vez que estuve en Australia y me dice alguien, “ah you’re Mexican, then you’re a drug dealer” y yo contesté “ah Australian, then you are a convict” y luego terminamos siendo muy buenos amigos.

18.- Entender conceptos básicos como: los reguladores ni en México ni en el mundo se mandan solos, un análisis propio aquí, la ley no es inmutable, no hay leyes perfectas sino perfectibles y adaptables, los contratos no son santos, el que un Estado o empresa estatal haga valer sus derechos derivados de actos jurídicos de derecho privado que celebre con empresas no es vulnerar el Estado de Derecho, un análisis propio aquí, en fin muchos otros temas fundamentales que algunos tergiversan, aunque no es tan complicado rebatirlos. Repetir mil veces una falacia o absolutismo no los convierte en realidad.

19.- Monetizar los costos hundidos de las empresas estatales, ya que no creo que se trate únicamente de que ellas absorban los costos y los declaren como pérdidas (impairments, etc), sino de que los trasladen equitativa y proporcionalmente a quienes hacen uso de cierta infraestructura por ejemplo. Es como los impuestos, si algunas empresas no pagan, les condonan o no les cobran impuestos, es casi imposible competir con ellas en igualdad de circunstancias. Las PYMES en México crean más empleo que las empresas trasnacionales o grandes y parte muy importante del PIB, equidad.

20.- En temas políticos internacionales, tener cuidado con la doble moral o double standards que se quieran vender, las presiones de ciertos países hacia otros países seguirán existiendo, si Europa y EUA, as usual, han sido o son, our country, companies and people first, Why not Mexico? O si algunos países imponen excepciones a todo principio, convención, tratados y similares en aras de defender su soberanía, seguridad, intereses e independencia, ¿Sólo ellos pueden, deben y tienen derecho a? Ejemplos disponibles públicamente hay miles. Sin olvidar la judicialización del sector energético en todos los países, México tampoco es la excepción en el mundo como muchos quieren hacer creer.

21.- Racionalizar que copiar y pegar es por demás ineficiente, un error garrafal de la reforma energética de 2013 y su implementación por cierto, pero entendible de cierta forma ante la inmadurez de un “nuevo” mercado semi-abierto y de la poca experiencia regulatoria y contractual.

22.- Entender que el costo total de la electricidad no es únicamente la producción EXW as it is.

 

Antes de terminar, quiero mencionar un riesgo que percibo para México o cualquier otro país, es que se le “sugiera o convenza” de que no pueden ni deberían aplicar excepciones en beneficio de sus economías, empresas o habitantes, mientras los mismos países que te lo “dicen” hacen todo lo contrario, ejemplo claro las asociaciones comerciales o países que “reclaman” a México sobre restricciones en el mercado por buscar apoyar a ciertas empresas estatales o privadas mexicanas, cuando es lo mismo que ellos llevan haciendo desde siempre, vaya el chiste se cuenta sólo.

 

Pero bueno, no quiero explayarme más ya que son temas muy interesantes, complejos y con mucho trasfondo e historia. Gracias por darse el tiempo de leerme.

 

Cualquier comentario estoy a sus órdenes en: rogelio@huastecaventures.com

 

*/ Rogelio Calderón es socio en la empresa de consultoría Huasteca Ventures y está especializado en temas energéticos e industriales, tiene más de 16 años de experiencia en Mexico y el extranjero, es abogado por la Universidad Anáhuac con diversos estudios en el ITAM así como en otras instituciones y cuenta con un MBA por la University of Texas at Austin.

 

 

 

 

 

 

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